Cáritas Diocesana de Segorbe-Castellón denuncia la inaceptable normalización de la cronificación de la exclusión social
Apela a instituciones y a la sociedad en general
Cáritas Diocesana de Segorbe-Castellón, en su Memoria de 2025, constata y denuncia que la exclusión social se cronifica y se diversifica, confirmando una excepcional realidad estructural que se normaliza con resignación, tanto por instituciones como por la sociedad en general.
En este sentido, se reitera que la vivienda se consolida como el principal eje de exclusión y vulnerabilidad. Asimismo, se subraya que migración, irregularidad administrativa y pérdida de derechos se entrelazan como factores de exclusión.
Por otra parte, se contempla que el empleo, aun siendo clave, ya no garantiza por sí solo la inclusión social.

Ante esta situación, Cáritas Diocesana apela a instituciones y a la sociedad en general a recuperar una mirada crítica compasiva capaz de denunciar estas situaciones y de movilizar respuestas colectivas.
Como señala el director de Cáritas Diocesana, Francisco Mir, «ninguna sociedad puede construirse sobre la resignación ante el sufrimiento de quienes quedan al margen”.
Acompañamiento integral
Con este panorama que normaliza situaciones que son excepcionales, crudas y complejas, Cáritas Diocesana de Segorbe-Castellón recalca que el acompañamiento integral y sostenido es más eficaz que respuestas puntuales y que tejer comunidad es una respuesta clave frente a la exclusión y la fragmentación social.

Por todo ello, el Obispo de la Diócesis de Segorbe-Castellón y presidente de Cáritas Diocesana, Casimiro López Llorente, en la introducción de esta Memoria de 2025, lamenta que “en este tiempo que nos toca vivir, marcado por profundas transformaciones sociales y por nuevas formas de pobreza y exclusión, percibimos un desafío que atraviesa nuestra sociedad: el debilitamiento de los vínculos, la soledad creciente y la fragilidad de las relaciones humanas”.
Mejora de las políticas sociales
En una línea similar, el director de Cáritas Diocesana, Francisco Mir, indica que, las entidades sociales “han procurado paliar en gran medida las deficiencias estructurales que las Administraciones no han corregido, y cuyas consecuencias han producido una creciente exclusión social. La mejora en las políticas sociales podría conseguir resultados satisfactorios y es el camino que se debería seguir. Animamos y estamos dispuestos a colaborar para llevarlas a cabo”.
Memoria 2025
Caritas Diocesana de Segorbe-Castellón ha presentado su Memoria del año 2025, en un acto en el que han participado el Obispo de la diócesis, Casimiro López Llorente, el delegado episcopal en Cáritas Diocesana, Sergio Mendoza, y el director de la entidad, Francisco Mir.
Esta presentación se enmarca en la Semana de la Caridad que Cáritas Diocesana celebra del 1 al 8 de junio, bajo el lema “Elige amar. Elige comunidad”.

Los datos de esta memoria confirman una demanda social creciente y una realidad cada vez más compleja, en la que la exclusión social se cronifica y diversifica, afectando a perfiles muy diversos: personas migrantes, jóvenes, familias sin vivienda digna y personas mayores en soledad.
Durante 2025, un total de 26.777 personas fueron beneficiarias de la labor social de Cáritas Diocesana, a través de un total de 200.943 intervenciones. Un 69% de estas personas eran extranjeras, con mayoría, un 53%, de hombres.
La entidad Cáritas Diocesana cuenta con un voluntariado compuesto por 819 personas, con 80 Caritas parroquiales en toda la diócesis, así como con 1.036 donantes y, junto con sus entidades vinculadas, con 170 trabajadores.
Intervenciones en el territorio
El área de Animación Comunitaria en el territorio apoyó a 80 equipos parroquiales en toda la diócesis con más de 70.000 intervenciones, llegando a 4.179 personas con la implicación de cerca de 700 voluntarios. Las iniciativas más destacadas incluyen el apoyo psicosocial, el acompañamiento a la soledad no deseada y la mediación en materia de vivienda.
Vivienda y migración
El Área de Inclusión, con el Servicio de Acogida y Acompañamiento, atendió a 1.466 personas en 2025, más de la mitad por primera vez.
El perfil predominante es el de persona migrante (78% de los casos), muchas de ellas en situación administrativa compleja. Más de 1.000 personas viven en exclusión residencial -en la calle, en alojamientos inseguros o en viviendas precarias- y el 28,6% carece de cobertura sanitaria.
Para atender esta realidad, se desarrollaron 73 procesos de acompañamiento individualizado y 457 atenciones jurídicas en materia de extranjería.
Inserción laboral y economía solidaria
El Área de Economía Solidaria, en colaboración con la Fundació Tots Units y Reciplana, acompañó a 1.761 personas en itinerarios de inserción sociolaboral, logrando 410 incorporaciones al mercado laboral. La red de 265 empresas colaboradoras ha sido clave en este resultado, reforzando la responsabilidad social corporativa como palanca de inclusión.
Transparencia económica
El presupuesto total gestionado por Cáritas Diocesana de Segorbe-Castellón en 2025 ascendió a 6.804.678 euros. De esa cantidad, el 95% se destinó directamente a acción social y únicamente el 5% a gestión y administración.
Las principales fuentes de financiación provinieron de fondos públicos (36%), fondos privados (34%) y los recursos propios concertados de la Residencia de Ancianos de Burriana (30%).
Retos de futuro
Como ya se ha destacado, la Memoria de 2025 de Cáritas Diocesana de Segorbe-Castellón concluye con un diagnóstico claro: la exclusión social se cronifica y tiene un carácter estructural que exige respuestas sostenidas en el tiempo.
En este sentido, Cáritas Diocesana reitera su decidida apuesta por el acompañamiento integral frente a la intervención puntual, y subraya que tejer comunidad es una de las herramientas más eficaces frente a la fragmentación social.
Ante esta situación, se reclama recuperar una mirada crítica compasiva capaz de denunciar estas situaciones y de movilizar respuestas colectivas. “Porque ninguna sociedad puede construirse sobre la resignación ante el sufrimiento de quienes quedan al margen”.



