Nota de prensa • 19/10/2026

Cáritas Diocesana constata el aumento de las situaciones de exclusión residencial severa

Incluso con personas alejadas de los perfiles tradicionales

Ante el Día de las Personas sin Hogar que se celebrará este próximo domingo, 25 de octubre, Cáritas Diocesana de Segorbe-Castellón constata que la crisis habitacional está provocando un incremento de las situaciones de exclusión residencial severa.

Como indica Minerva Saura, coordinadora del Área de Inclusión de Cáritas Diocesana, se trata de “una realidad que va en aumento” y en la que se incluye a “personas alejadas de los perfiles tradicionales de exclusión social».

Crisis profunda y persistente

El año pasado, Caritas Diocesana de Segorbe-Castellón atendió a 1.084 personas en situación de exclusión residencial. 593 no tenían ningún tipo de vivienda ni alojamiento y 491 lo hacían en habitaciones, infraviviendas o alojados en casas de conocidos o de familiares.

En toda España, Cáritas acompañó, durante 2025, a 44.475 personas sin hogar, un 3,8% más que el año anterior.

Todo ello, refleja una crisis social y residencial profunda y persistente que afecta cada vez a más personas y familias, máxime cuando la vivienda sigue siendo, con una abrumadora diferencia, la principal preocupación para los ciudadanos, según el último barómetro del CIS.

«Un hogar, un lugar al que pertenecer»

Con esta realidad y con motivo del Día de las Personas sin Hogar, Cáritas impulsa la campaña “Un hogar, un lugar al que pertenecer” que surge en un contexto social que está marcado por la incertidumbre, la polarización, los discursos de odio y el rechazo a las personas en situación de exclusión social.

En este marco, como señala Minerva Saura, Cáritas Diocesana invita a poner el foco en aquello que nos une y nos humaniza: la comunidad, los vínculos y el sentido de pertenencia.

El “sinhogarismo” es un problema social que no se limita a quien viven la calle. Su alcance varía en función del grado de exclusión residencial que se considere.

Según la Tipología Europea sobre Sinhogarismo y Exclusión Residencial (ETHOS), existen cuatro grandes categorías: personas en situación de calle, sin vivienda, en vivienda insegura y en vivienda inadecuada.

Las personas que duermen en la calle o que encadenan alojamientos temporales representan la cara más visible de este fenómeno. Sin embargo, permanecen prácticamente invisibles quienes sobreviven en chabolas, caravanas, asentamientos o viviendas cedidas de forma precaria.

Todas ellas comparten una misma realidad: la ausencia de un hogar seguro, estable y digno desde el que construir su proyecto de vida.

Con este contexto, como señala Doli Gil, responsable del Centro de Atención Temporal Mare de Déu del Lledó de Castellón, que gestiona Cáritas Diocesana, las personas sin hogar que llegan al albergue sufren una sensación de soledad y de desconcierto.

Doli también nos recuerda que las personas sin hogar, al no poder disponer de una vivienda, difícilmente pueden acceder a otro tipo de derechos básicos.

Unos derechos básicos que sí ha podido recuperar Hugo, un joven argentino, en su momento persona sin hogar, que, en estos momentos, se encuentra viviendo, en Vila-real, en la Casa de Acogida San Pascual “El Pati” de Cáritas Diocesana.

Después de un itinerario que empezaba en el Centro de Atención Temporal Mare de Déu del Lledó de Castellón, Hugo ha aprendido un oficio en el taller “Pre-ocupat” de inserción laboral y se encuentra, en estos momentos, buscando un empleo.

En esta misma línea, el director de la Casa de Acogida San Pascual “El Pati”, de Cáritas Diocesana, Antonio Amurrio, destaca que, con una vivienda, la persona sin hogar recupera su dignidad y puede construir un proyecto de vida.

Acción reivindicativa

Como acción reivindicativa, incluida en la campaña “Un hogar, un lugar al que pertenecer”, este jueves, 22 de octubre, a las 12.00 horas, personas sin hogar, a las que acompaña Cáritas Diocesana de Segorbe-Castellón, se concentrarán en la avenida Rey Don Jaime de Castellón (junto a la estatua) y leerán el manifiesto elaborado para esta ocasión.

De esta manera expresarán en primera persona, y para hacerse visibles, su denuncia ante la reiterada vulneración de derechos de la que son objeto en el día a día, reclamando el derecho inalienable de dignidad humana que les pertenece.

En este sentido, Hugo destaca que pequeños gestos ayudan a las personas sin hogar, porque nadie sale solo adelante.

Pequeños gestos de la sociedad que también reclama el director de la Casa de Acogida San Pascual “El Pati”, Antonio Amurrio.

Este jueves, a las 12 del mediodía, acción reivindicativa en Castellón, en la Avenida Rey de Don Jaime, junto a la estatua, para denunciar la situación de las Personas sin Hogar.

Sin Hogar 2026