Apuntes históricos

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Antecedentes:

La diócesis de Segorbe contaba como pastor episcopal con el Dr. D. Ramón Sanahuja y Mercé. Aparecen los primeros síntomas de preocupación ante las necesidades sociales de pobreza, probablemente por eso en 1948 se realiza la Campaña “Navidad del Pobre”.

De 1952 a 1960:

Esta etapa comienza con la llegada al Obispado de Segorbe del Dr. D. José Pont y Gol. La provincia de Castellón cuenta con otra diócesis más, la de Tortosa.

En la Diócesis de Segorbe:

El comienzo de Cáritas es un Secretariado de Caridad comarcal en las zonas del Palancia y del Mijares, para cubrir las necesidades que no estaban atendidas y que intentaba coordinar la acción de las Conferencias de S. Vicente de Paúl y Acción Católica. Dependiente de la Asociación Segorbina de Caridad, existía un asilo de ancianos y comedor de caridad, atendido por las Hijas de la Caridad, realizándose una Tómbola de Caridad durante las fiestas de Septiembre para recabar fondos.

Las acciones del citado Secretariado fueron: "atención de casos", con distribución de ropa, colchones, alimentos, etc. "Distribución de la Ayuda Social Americana" y la "ayuda en casos de catástrofes".

En 1953, la Conferencia Internacional de la Caridad adopta el nombre definitivo de Cáritas y el 26 de Febrero de 1957 se crea Cáritas Diocesana de Segorbe, cuyo primer Director Diocesano fue D. Manuel Sebastián Vilache. Con la creación de Cáritas Diocesana en 1957, se inicia la formación de personas, tanto doctrinal como técnica, para la realización de la Acción Social de Cáritas: colonias infantiles, centro cocial en Montanejos, estudio de las zonas del Palancia y el Mijares. En 1957 se producen unas fuertes riadas en el curso alto del río Mijares. Se ve conveniente construir en Montanejos, como centro de la comarca, un centro social dotado de cine, bar y locales para talleres femeninos de confección. Con la colaboración de Cáritas Española y el Obispado, se inician las obras.

En 1959 Cáritas Española celebra por primera vez el Día Nacional de Caridad.

A finales de ese año comienza a funcionar la Sección Social de Cáritas Diocesana. Durante varios años se confía esta sección al "grupo de empresarios cristianos", quienes formaban la “Acción Social Empresarial”. Su presidente era a la vez el responsable de la Sección Social de Cáritas.
La Sección Social inicia un estudio económico de la situación de los pequeños agricultores de los pueblos del valle del río Palancia y del Mijares, viendo la escasez de leche de vaca en las zonas urbanas, a la vez que se incrementa la demanda de este producto. Por tanto se decide acometer la introducción de este tipo de explotación ganadera, iniciando la experiencia en Gaibiel, prestando el dinero necesario a un grupo de agricultores para que adquieran once vacas que serán explotadas de forma individual. La experiencia es un éxito y en poco tiempo pueden devolver el préstamo. Además de la leche, se ha podido comercializar la carne de los terneros y el forraje sale de las tierras familiares, abaratando costes.

Se decide ampliar la experiencia y para ello se solicita ayuda a Cáritas Española, quien a su vez presenta el proyecto a la obra alemana Misereor, quien aporta un capital a fondo perdido de 968. 703 pts. En esta segunda fase, la intervención de Cáritas se amplia, llegando a dirigir la operación de compra y transporte del ganado (desde Torrelavega). En esta ocasión se realizan préstamos en los pueblos de Benafer, Caudiel, Bejís, Torás, Teresa, Jérica, Viver, Algimia de Almonacid, Vall de Almonacid, Castellnovo, Gaibiel, Altura, Navajas, Segorbe, Peñalba, Montán, Puebla de Arenoso y Campos de Arenoso.

En pocos años la situación del país evoluciona y las pequeñas explotaciones ganaderas no son rentables. De esta forma en Teresa se inicia una nueva experiencia: la creación de grupos cooperativos de explotación ganadera bajo la modalidad de estabulación libre de ganado, y ordeño mecanizado. Esta acción se complementa con la formación de los ganaderos en cursos organizados por Cáritas Española.

Del 1960 a 1975:

El 31 de mayo de 1960 se crea la nueva Diócesis de Segorbe-Castellón y ese mismo año Cáritas Española celebra por primera vez el Día del Amor Fraterno.

En 1960 se acometen obras hidráulicas en el río Mijares (embalse de Arenoso). Acuden 683 obreros con sus familias. El problema más acuciante fue la presencia de 1.052 niños en edad escolar, siendo imposible el colocarlos en las escuelas nacionales de estos pueblos. Se alcanzó un acuerdo con la empresa constructora de manera que ésta sufrago los gastos de material y profesorado, mientras que las parroquias y Cáritas aportaron los edificios parroquiales de Cirat y Arañuel, así como el nuevo Centro Social de Montanejos. Esta situación se mantuvo durante varios años.

Con la creación de la nueva Diócesis, se incrementa el número de beneficiarios de la A.S.A. (la ayuda americana), llegando a las 9.062 personas.

La creación de la nueva Diócesis de Segorbe-Castellón, el Concilio Vaticano II y la Instrucción Pastoral de D. José Pont y Gol, suponen un cambio de mentalidad importante, en que, sin dejar de atender actividades meramente asistenciales, se desarrolla progresivamente la promoción social.

Desde el Departamento de Acción Asistencial de Cáritas Diocesana, se crea un fichero de necesitados, por parroquias, con el fin de poderles facilitar medicamentos, ayuda en metálico, colchones, mantas, ropa, e incluso sillas de ruedas.

Desde el Departamento de Acción Social se ve necesario contar con el Trabajador Social profesional y un voluntariado con preparación técnica, además de la buena voluntad. Se contrata una asistente social. Se estudia la realidad social de la diócesis (Plan de Comunicación Cristiana de Bienes – Informe FOESSA). Se realizan cursillos de formación y cursillos de cooperativismo para sacerdotes y seglares, utilizando los medios de Cáritas Española: personas especializadas, la revista Cáritas, Corintios XIII, documentación social y Boletín de Información Legislativa.

Se crean grupos de cooperativismo (ganadería, vivienda). Se potencian las colonias infantiles. Se extiende el Montepío del Servicio Doméstico en la Diócesis. Se buscan las causas de la marginación y se intenta concienciar a la Sociedad.

Desde 1961 a 1967 se realizan una serie de préstamos a personas o grupos pertenecientes a parroquias rurales. La finalidad es adquirir útiles de trabajo (como máquinas tricotosas).

Se celebra en Vila-real, con la asistencia de todos los párrocos de la Diócesis la 1ª Asamblea Diocesana, siendo el punto de partida de Cáritas Diocesana de Segorbe-Castellón. En noviembre de 1962 se nombra director a D. Guzmán Orero Vargues y dos subdirectores, D. Francisco A. Inigo Muñoz en Segorbe y D. José Dols Morós en Castellón.

En la Asamblea Diocesana se encarga a un maestro la coordinación del Departamento de Cáritas Escolares que, entre otras funciones tiene la de coordinarse con la Obra Escolar de Cáritas, regida por un Consejo Diocesano radicado en la Inspección de Enseñanza Primaria en Castellón. Su misión era inculcar a los niños la Comunicación Cristiana de Bienes, haciéndoles observar necesidades en sus propios compañeros y que aprendieran a buscar soluciones para ayudarles.

El nuevo Departamento de Niños y Juventudes sirvió, en un principio, para completar las ayudas que no podían ser cubiertas por las Obras Escolares, así como posibilitar la asistencia a colonias escolares en Lucena del Cid, Moncófar y Valencia. También se realizaron materiales informando de los posibles estudios o salidas profesionales a los jóvenes que finalizaban el Bachiller.

Llegamos a 1963. Plan C. C. B. (Comunicación Cristiana de Bienes). Con estas siglas se conoció el primer estudio sobre la pobreza en España que acometió Cáritas Española. De estos grupos de trabajo surgió la Fundación FOESSA. El equipo formado en esta diócesis, hubo de acometer el estudio de los siguientes temas: historia de la zona, descripción geográfica, elementos culturales originarios, problemas y hábitos alimentarios, situación de la vivienda, situación de la instrucción y nivel cultural, problemas laborales, problemas sanitarios, movimientos migratorios, problemas de comunidad y crisis cultural, situación general de desarrollo y posibilidades y aspiraciones inmediatas.

También en 1963 se considera seriamente la problemática generada por la creciente población anciana de nuestros pueblos y ciudades. Se considera necesario, por los datos recogidos en el Plan C. C. B., la creación de tres residencias para ancianos. De ellas queda la de Burriana.

En 1965 Inicia sus actividades el programa de formación de Cáritas Diocesana. Desde este año hasta 1967, se realizan 7 cursillos destinados a los sacerdotes, asistiendo un 70% de la totalidad de los mismos de la Diócesis. Desde ese año hasta 1972 se organizan otros once cursillos dedicados a seglares a los que acuden un total de 260 personas.

El 23 de febrero de 1968 tiene lugar la creación definitiva de la Cáritas Diocesana de Segorbe-Castellón.

De 1975 a 1990:

La diócesis de Segorbe-Castellón contaba desde 1972 con un nuevo prelado, Dr. D. José María Cases Deordal; su pastoral se adaptará a los nuevos tiempos marcados por la llegada de la democracia, cuando se legalizan grupos de acción social, como sindicatos, asociaciones de vecinos, etc., que pueden ya caminar sin el cobijo legal y económico de la Iglesia. Se empiezan a tratar los problemas colectivamente y se crean servicios especializados, para atender cada sector de marginados.

Se solicitan ayudas al Fondo Interdiocesano de Cáritas Española, para financiar proyectos con una actividad educativa o de promoción, no sólo propios de Cáritas, sino también de asociaciones que atendían colectivos marginados en la Diócesis.

El Consejo Diocesano lo formaba la Junta Permanente, Director y Delegado de Cáritas Interparroquial de Castellón y un representante de cada una de las 10 Zonas en que estaba dividida la Diócesis. Se celebraban 4 al año y eran rotativos. Para la renovación del Director, se invitaba a todos los representantes de zona a presentar un candidato, cristiano comprometido, conocedor de Cáritas, no vinculado a cargo político, etc. El Consejo votaba, se presentaba al Sr. Obispo, para que si así lo consideraba, lo confirmara en el cargo.

En esta etapa, la coordinación con otras instituciones, tanto públicas como privadas, es muy importante (Consejo de Bienestar Social, Plataforma de Formación del Voluntariado, Fundaciones etc.). Las demandas sociales son de responsabilidad pública, pero con derecho a participar en su respuesta.
Las guarderías parroquiales pasan a ser en unos casos centros sociales y en otros, guarderías laborales a cargo de la administración
Los ancianos, gitanos, alcohólicos, discapacitados, etc. tienen una respuesta social más estructurada, bien desde la administración, o asociaciones dedicadas a ellos.

Se le asigna a Cáritas la 3ª ponencia de la Asamblea Diocesana de Pastoral, trabajando en todas las Cáritas durante dos años, un documento que ayudó a conocer las necesidades en la diócesis, su postura ante ellas y mediante asambleas de zona, a establecer criterios de actuación.
El propio Obispo de la diócesis impulsa la renovación de Cáritas Diocesana, para que arraigando en el seno de las comunidades parroquiales, dé una respuesta adecuada y eficaz a los nuevos retos de la pobreza: el paro, delincuencia, personas transeúntes...

Es a principios de los 80 cuando muchas familias de la diócesis van a sufrir el problema del paro. Ante esta situación se crean en muchas parroquias y a nivel diocesano las Comisiones de Lucha contra el Paro. Todo este trabajo desembocará al cabo de los años en el que se denominará Programa de Empleo y Economía Social, ya dentro de Cáritas Diocesana.

Se realizan varios encuentros diocesanos y de la zona de Levante, sobre la situación de las personas transeúntes. Fruto de ellos será la colaboración con la Administración en la creación de los albergues de La Vall d’Uixó, Vila-real y Castellón, además de un primer intento por atender coordinadamente a las personas transeúntes.

Se colabora con los Mercedarios en la divulgación de "las comunidades cristianas y las prisiones" y se forma parte de la Junta de Asistencia Social de la Prisión de Castellón. Se ofrecen los centros de atención a marginados para que los objetores de conciencia puedan cumplir un fin social.
Se trabaja "la coordinación de la acción socio-caritativa". Las comunidades religiosas van dejando de tener obras "propias" y colaboran personalmente y ayudan a financiar proyectos de promoción, de forma anónima pero muy solidaria.

Del 1990 a 2001:

A principios de los 90 se crea ya de forma estructurada el Programa Diocesano de Transeúntes, entre Cáritas Diocesana, Cáritas Interparroquiales y las diferentes Administraciones Públicas. También por iniciativa del Obispo Cases, tendrá lugar la creación de la “Fundació Tots Units”, formada por la Confederación PYMEC y Cáritas. Con sede en Vila-real, tendrá como objetivo la reinserción social y laboral.

Un hecho de extraordinaria gravedad se produce el 18 de Diciembre de 1990 y concluye el 13 de Enero de 1991: el encierro de un buen número de inmigrantes (unos 300) en la Arciprestal de Vila-real. Tanto durante el encierro, como después, muchos voluntarios de Cáritas, así como miembros de Acción Católica y de la Iglesia Diocesana, les atienden en sus necesidades de alimentación y alojamiento. Todo este trabajo de acción caritativa supuso un antes y un después para muchas de nuestras Cáritas y a la vez fue el germen del futuro Programa de Inmigrantes.

Otro problema, al que se da respuesta con el patrocinio de Cáritas, es el de los jóvenes inmersos en la drogadicción. Será en 1992 cuando iniciará su andadura el "Proyecto Amigó", de la mano de los Terciarios Capuchinos. Poco tiempo después se crea el Programa Rural, como medio para atender las nuevas pobrezas que surgen en los pueblos de interior.
Asímismo se difunde la investigación, "Las condiciones de vida de la población pobre de la Comunidad Valenciana", editada por las tres Cáritas diocesanas, en donde se constata que Castellón cuenta con más de 100.000 pobres.

A partir del año 95 se pasa a canalizar el esfuerzo realizado en los últimos años de creación de programas, fortaleciendo la estructura organizativa de Cáritas. En primer lugar se crea el Programa de Acción de Base Urbana, cuyo fin primordial será el apoyo y acompañamiento a las Cáritas Parroquiales, fundamento de todo el trabajo que se realiza. Posteriormente se crea el equipo de formación, que de una forma cada vez más sistemática va a atender las necesidades formativas de voluntarios y técnicos. Se crea el Departamento de Acción Social, con el fin de coordinar y aunar los recursos de todos los programas diocesanos de acción social. Se empiezan a estructurar en programas diocesanos, los proyectos de infancia, mujer y juventud de las Cáritas Interparroquiales.

También se establece un Gabinete de Comunicación, como medio de dar a conocer a la comunidad cristiana en general y a la sociedad, todo lo que realiza Cáritas, ser un canal de denuncia de las situaciones de injusticia y de propuesta de soluciones. Asimismo, hay un constante esfuerzo por hacerse presente en la vida de la Iglesia Diocesana, mediante periódicos encuentros con los sacerdotes diocesanos y visitas a comunidades parroquiales para crear Cáritas en aquella parroquia que no existe. Paralelamente, se procura dignificar los locales desde los que se atiende a las personas excluidas: Nueva sede de Cáritas Diocesana en Castellón y las sedes de Cáritas Interparroquial de Vila-real, Burriana, Vall d’Uixó y Almazora.

Del 2002 a la actualidad:

Un nuevo pastor dirige la diócesis desde 1996: el Dr. D. Juan Antonio Reig Pla. Se inicia esta nueva andadura con el cambio de Estatutos, establecido directamente por el Sr. Obispo. El principal trabajo de Cáritas fue mantener los Programas, para que siguiesen atendiendo a los distintos colectivos de marginados y, al mismo tiempo, intentar recuperar el funcionamiento de las Cáritas más importantes de la Diócesis, tras el abandono de numerosos voluntarios.

Desde el Programa Rural se inicia un proceso más intensivo de formación, con grupos de mujeres (atención ropero, personas solas, enfermas o con dificultad económica) y se realizan actividades de tiempo libre con niños, trabajando valores e involucrando a los padres con formación. En el Pla de l’Arc se trabaja también con inmigrantes. Desde Acción de Base Urbana se realiza en La Vall d’Uixó un Encuentro Diocesano sobre "la animación del voluntariado". Se ponen en marcha las Cáritas de Betxí, El Carmen y San Bartolomé de Onda y se inicia la recuperación de Cáritas en las parroquias de Vila-real. Se participa en el estudio "Sin techo" de la ciudad de Castellón. Se organizan cursos de iniciación al voluntariado, entrevista motivacional y animadores de equipo y de habilidades sociales para mejorar la acogida.

En el año 2006 es nombrado obispo de la diócesis el Dr. D. Casimiro López Llorente.

El Programa de Inmigrantes, desde la Asesoría, elabora una Guía Jurídica "Algunas respuestas", para servir de apoyo en materia de extranjería, a los agentes sociales. Se continúa con las Clases de Castellano a las inmigrantes que no pueden acudir a las clases normalizadas y se continua con el Taller de Corte y Confección con la finalidad de dar espacios de encuentro y formación a las mujeres. Se hace acompañamiento y formación a los voluntarios y profesionales en materia de inmigración, sin olvidar la sensibilización social solidaria. Se trabaja en los Proyectos de Inserción Socio-Laboral "BANTABÁ I y II".

Se gestionan convenios con varios ayuntamientos (Centro de Día para transeúntes en Castellón, subvención para EL PATI con Burriana, proyecto de duchas, ropero y lavandería en Castellón, etc.).

Desde el Programa de Empleo, se apoya a Tots Units en la gestión de una empresa de inserción dedicada a la "horticultura ecológica". También participamos en el proyecto Equal-Accord y Equal-Compass ambos del Fondo Social Europeo. Colaboramos en la negociación con varios ayuntamientos, para la instalación de contenedores de recogida de ropa usada y en la apertura de una tienda de ropa de segunda mano.
Hasta aquí, han transcurrido 50 años en los que Cáritas ha podido realizar la "Comunicación Cristiana de Bienes" en todos los puntos de la Diócesis y demostrar su compromiso con la Sociedad, a medida que han surgido las necesidades.

Seguiremos saliendo y recorriendo los caminos, dispuestos a ponernos en el lugar del pobre y juntos, desde su marginación, ayudarle a salir de ella.

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