Noticias

Una vivienda asequible para una vida digna

vivienda asequible

Esperanza es una mujer sola, con tres hijos y una preciosa nieta recién nacida. Vivían en una casa alquilada hasta que su esposo salió un día y ya no volvió. Ante esta situación Esperanza no pudo hacer frente a todos los gastos; alquiler, suministros, comida, ropa, las cosas del bebe...No hubo más remedio que tomar la decisión de irse a vivir con su familia, son muchos, pero al menos tendrán un techo, aunque no haya agua ni luz.

Una vez instalada, Esperanza se pone en contacto con los Servicios Sociales y con el equipo de Cáritas de su parroquia. Ella está dispuesta a todo por sacar adelante a sus hijos. Aprende a leer y a escribir, va a todos los cursos que le proponen, se presenta a entrevistas, trabaja siempre que puede....lo que sea para conseguir volver a tener un hogar, salir del "maset" donde viven hacinados, tener su propia casa!!.

Los equipos de SS.SS y el equipo de Cáritas de la parroquia, que han trabajado conjuntamente desde el principio, apoyan esta decisión que consideran, además de un derecho fundamental, necesaria para el bien de la familia y están dispuestos a apoyarla económicamente. Sin embargo, cuando Esperanza busca una vivienda de alquiler, se encuentra con que le piden una nomina, tres meses de fianza y un alquiler muy por encima de sus posibilidades.

¿Qué hacer? ¿Qué podemos hacer nosotros como comunidad cristiana? Las personas que acompañamos suelen necesitar de intervenciones muy complejas y dilatadas en el tiempo. Pese a los índices de recuperación económica, esta no llega para la inmensa mayoría de las personas con las que trabajamos, hay familias, como la de Esperanza, que han sufrido un empeoramiento en sus condiciones, llegando a los límites de la exclusión social severa.

Como cristianos comprometidos hemos de estar atentos para que no se negocie con la dignidad de las personas y sus derechos fundamentales. Garantizarlos y defenderlos es también nuestro compromiso y nuestra tarea. Desde Cáritas os animamos, como opción preferencial por las personas más débiles, a presentar esta necesidad de vivienda, a precios asequibles, a vuestros amigos y conocidos o vosotros mismos si disponéis de una vivienda para alquilar. Poner en común lo que somos, lo que tenemos, nos hace comunidad de hermanos, y plantea a la sociedad un testimonio de iglesia atenta, preocupada-ocupada, por su coherencia y solidaridad.

¡¡Seamos Esperanza , seamos comunidad acogedora!!

Imprimir Correo electrónico

¡ADVERTENCIA! Este sitio web utiliza cookies y tecnologías similares. Ver política